Un vehículo tiene múltiples componentes que contienen información oculta sobre su origen. La identificación de vehículos sustraídos o incendiados es una de nuestras especialidades.

Dispositivos de seguridad de automóviles

La inspección de cerraduras y otros dispositivos mecánicos de seguridad en automóviles (coches, motocicletas, camiones, autobuses, maquinaria de construcción, etc.), sirve para determinar si ha habido una sustracción sin el uso de la llave correspondiente.
For central locking systems, cable ducts or tube lines and steering units are inspected. Records are kept at all times to document all data, observations and peculiarities.

La inspección comprende tanto la carrocería (puertas, ventanas, maletero, etc.) como los seguros de la dirección o de las marchas que puedan existir. Además de la inspección de las cerraduras integradas en estos elementos, las averiguaciones se extienden a las unidades de bloqueo y los componentes adyacentes. Si existe cierre centralizado, se revisa el tendido de cables y tubos, así como las unidades de control. Las inspecciones se acompañan de la elaboración de un protocolo, en el que se recogen datos, hallazgos y peculiaridades.

El resultado de la inspección del cuadro de indicios conforma la base para el informe pericial a elaborar. Este contiene un dictamen acerca de si el origen de los indicios podría apuntar a una sustracción del vehículo. Se examina si los componentes funcionales de las cerraduras y los dispositivos de seguridad presentan indicios atípicos no atribuibles a la fabricación, a posibles reparaciones o al uso cotidiano. En función de la forma y la ubicación de los indicios, se emite un dictamen sobre si ha tenido lugar un forzamiento exitoso del dispositivo de seguridad.

En la inspección de los componentes funcionales de las cerraduras se incorporan permanentemente nuevos métodos y herramientas de forzamiento, junto con la correspondiente generación de indicios. La forma y la ubicación de los indicios permiten distinguir entre indicios relevantes para un delito e indicios fingidos.

Las inspecciones del vehículo suelen efectuarse en recintos de almacenamiento o de seguridad. Estos deben disponer de una protección contra la intemperie. Cuando se trata de vehículos de alto valor, las inspecciones se realizan en los respectivos talleres especializados, con la ayuda del personal y de las herramientas especiales allí disponibles. Cuando se considere necesario, las inspecciones y análisis también pueden efectuarse en nuestro propio laboratorio criminalístico. La secuencia de pasos de la inspección y los correspondientes hallazgos se recogen en un protocolo, que servirá de base para la elaboración del informe pericial.

Daños en el núcleo de un cilindro de perfil

Aplicación de una llave de torsión

Ganzúa

Indicios en el casco de un cilindro de perfil

Indicios en el casco de un cilindro de perfil

Accesorios de herramienta

En vehículos provistos de un inmovilizador de primera generación, la inspección comprenderá la corrección del montaje y del funcionamiento. Debe disponerse de todas las piezas de control. En inmovilizadores eléctricos se procede de la misma manera.

En un primer momento, los inmovilizadores electrónicos llevaban transpondedores susceptibles de ser clonados. La activación mediante el transpondedor clonado no ofrece ninguna posibilidad de detección. En cualquier caso, las inspecciones comprenden únicamente el funcionamiento del dispositivo, posibles indicios de manipulación y la llave con el transpondedor.

En inmovilizadores con transpondedores encriptados, hace tiempo que es posible la reproducción. En este caso, los análisis deben orientarse a las vías de adquisición y de lectura de otros transpondedores, que varían de un fabricante de vehículos a otro. Además, se procede a comprobar la pertenencia de los controles al vehículo, posibles indicios de un reemplazo y posibles indicios de alteraciones en los propios aparatos. Entre estas comprobaciones se debe incluir también la de posibles intervenciones en los programas. Siempre que sea posible, los valores leídos deben cotejarse con el registro de datos en la tarjeta de datos maestros del fabricante.

Es fundamental que el vehículo esté disponible para todas las pruebas de los aparatos de control. Cualquier vehículo recuperado, confiscado y/o devuelto debe someterse a una inspección criminalística. En cada inspección realizada se obtienen valiosos hallazgos sobre el modus operandi delictivo y, por ende, también importantes criterios para la práctica investigadora.

Módulo adicional integrado

Componentes del seguro electrónico de un automóvil

Desmontaje de una unidad de control

Conector OBD preparado

Tarjeta de circuitos impresos alterada

Preservación de material empleado en el robo de vehículos

Datos de identificación del vehículo

La inspección de los datos de identificación de un automóvil (número de identificación del vehículo, número del motor, número de la transmisión, etc.) sirve para determinar si se han efectuado modificaciones de estos identificadores del vehículo. El fin es averiguar si el vehículo que se nos entrega para su inspección coincide con la información contenida en el permiso de circulación.

En caso de detectarse divergencias, la inspección sirve para asignar al vehículo su identidad original.

En este sentido, además de los datos de identificación del automóvil visibles y prescritos por ley, se verifican otros, en ocasiones colocados de forma oculta. Para esto, se consultan las indicaciones compartidas por los fabricantes de automóviles en forma de documentos y listados de identificación.

Incluso en vehículos completamente modificados, el elevado número de elementos identificativos posibilita la identificación la mayoría de las veces. En determinados casos, es necesario desmontar y desarmar piezas del vehículo. Muchos de los nuevos vehículos disponen de identificadores de lectura electrónica, que constituyen una importante ayuda en el proceso de identificación. Existen listas de verificación, que sirven como referencia para el procedimiento de inspección y como base para la elaboración del informe pericial.

Además de estas inspecciones de los vehículos, pueden realizarse inspecciones de otros objetos, como máquinas y aparatos, así como de cualquier material con caracteres grabados, como, por ejemplo, joyas, relojes, etc. Las inspecciones en componentes de materiales sintéticos comportan una dificultad mayor.

Número de identificación del vehículo con símbolos de delimitación

Número de identificación del vehículo en la luna delantera

Número de fundición en el cuerpo de una cerradura

Fecha de fabricación en el cinturón de seguridad

Placa tipo

Número de motor recuperado

Vehículos incendiados

Todas las inspecciones que se realizan en vehículos no incendiados, pueden, por supuesto, realizarse también en aquellos vehículos que han sufrido los efectos de un incendio. En estos casos, la inspección se orienta a los componentes aún disponibles y relevantes para una valoración. Por norma general, este tipo de inspecciones las llevamos a cabo después de que, en una inspección previa sobre las causas del incendio, se haya llegado a la conclusión de que ha habido un incendio doloso del vehículo. En cualquier caso, el resultado de la inspección solo puede contener un dictamen sobre los elementos funcionales aún disponibles y evaluables de los dispositivos de seguridad.

Las inspecciones de componentes tras averías técnicas o incendios de vehículos se efectúan únicamente en el marco de inspecciones de procedimientos técnicos generales o inspecciones y análisis de materiales. Los hallazgos sirven al perito en automóviles como base para la elaboración de su informe pericial.

El conjunto de inspecciones puede incluir igualmente inspecciones de los componentes electrónicos del vehículo incendiado, siempre que estén disponibles y puedan identificarse. Las memorias suelen estar alojadas en carcasas protegidas, de donde pueden extraerse para insertarse en aparatos intactos. La subsiguiente lectura tiene éxito en muchos casos.